Grupo cartonero compuesto por varias plantas decidió implementar un proceso de mejora continua en toda su cadena de venta, producción y distribución. El objetivo era doble y debía conseguirse de forma armonizada: una mejora en el servicio al cliente y una reducción de costes en el uso de sus recursos.
Todo ello debía conseguirse a través de una herramienta ágil y flexible, que les permitiera tomar decisiones basadas en hechos o hipótesis veraces; les proporcionara alternativas antes situaciones críticas en planta; y les permitiera mejorar la organización interna de la planta evitando sobrecargas innecesarias y permitiendo reaccionar rápidamente ante eventos no previstos como incidencias o pedidos urgentes. Optaron por Winbox de AIS.
El proyecto se acometió en dos fases: en una primera se abordó la optimización del proceso de fabricación de la plancha en la máquina onduladora y en una segunda se incorporó el resto de la planta.
El motivo fue centrar la primera fase en el objetivo de reducción de desperdicio de papel, un factor relevante en el sector. Una vez logrado este primer paso, se emprendió la segunda fase con la finalidad de implicar no sólo al departamento de producción, sino a toda la planta. La empresa cartonera tenía muy claro que vende un binomio producto-servicio, por lo que no sólo quería disminuir costes de producción, sino mejorar el servicio al cliente final, proporcionándole información de la capacidad prevista a medio plazo en planta para su toma de decisión diaria.
Gracias al proyecto y a la implantación de Winbox la cartonera alcanzó el doble objetivo que se había propuesto, consiguiendo entre otras cosas:
Estas cifras, en un entorno de pedidos de venta y órdenes de trabajo de complejidad creciente, fueron un logro destacado del proyecto de mejora continua. Winbox permitió incrementar la competitividad, a la vez que la eficacia en el tratamiento del flujo de pedido-orden.