Empresa financiera líder en Latinoamérica en el sector cooperativo de ahorro y crédito da un cambio cualitativo en su forma de hacer el negocio.
Caja de ahorro y crédito líder en su país con más de 1 millón 700 mil asociados, con más de 4.500 empleados, 415 sucursales diseminadas en el territorio nacional. Surgida de la unión de múltiples cajas y con una forma de otorgamiento crediticio tradicional y muy manual se enfrentaba al reto de incorporarse a las mejores prácticas de riesgo a nivel mundial, asimismo eliminar los cotos de poder que se daban en las diferentes regiones que atendían.
Buscaba cumplir con la nueva ley y normativas alineadas a los acuerdos de Basilea, una solución de productos y servicios para la implementación de una herramienta que les permitiera evaluar de manera oportuna y objetiva la calidad crediticia del solicitante, implementación de un paquete tecnológico que permitiera la adopción de las mejores prácticas en la administración del crédito, así como la asesoría y acompañamientos necesarios para efectuar la revisión y adecuación de políticas, procesos y estructuras.
Lo anterior con la finalidad de limitar los riesgos de recuperación de los créditos otorgados, así como hacer eficiente los tiempos de resolución y entrega de los mismos, disminuyendo los costos generados por la cantidad de tiempo-hombre que se invierten en la originación de cada crédito otorgado; así como la mejor organización y especialización de las funciones relacionadas con la operación y administración del crédito, incorporando procesos automatizados que permiten aumentar la satisfacción de los Socios de la entidad por el servicio ofertado, además de mejorar el posicionamiento en el mercado nacional.
La solución buscada debía contener las siguientes características:
AIS ganó la licitación en el año 2007, para cubrir los requerimientos y se implementó una plataforma para la tramitación y el seguimiento de propuestas de operaciones de activo para particulares (SCACS) que incluye scoring para préstamos al consumo, scoring hipotecario y scoring de buró de crédito. Estos modelos se integraron dentro del gestor de modelos de riesgo, GMR. La plataforma se complementó con la instalación del sistema de seguimiento de cartera y modelos SIC.
Gracias a la consultoría y a las herramientas de AIS, el proyecto cumplió los siguientes objetivos:
Asesoría y acompañamiento. Asesorar a la entidad a adoptar las mejores prácticas en la administración de crédito.
Integración de la información de riesgos de la entidad en una única plataforma, centralizando y estandarizando la información, articulando las conexiones con las diversas bases de datos – tanto internas como externas –, y facilitando la explotación de la información disponible mediante la generación automática de informes.
Homogeneización y automatización del análisis del riesgo de crédito, mediante la utilización de metodologías específicas a las características de clientes unificando los criterios de análisis y cuantificando el riesgo.
Facilitar el otorgamiento y la medición de su riesgo, mediante la implantación de modelos de scoring genéricos o a la medida para el control y la concesión de operaciones de préstamos al consumo e hipotecarios.
Control en la resolución y formalización, definiendo y controlando las facultades de resolución de riesgos, generando automáticamente las actas correspondientes a los comités de crédito, si se requieren de acuerdo a dictamen de asesoría y acompañamiento, registrando las condiciones y precios en las resoluciones, y garantizando el alta automática con los sistemas de administración y contabilidad mediante interface con el sistema central de la entidad.
Sistematización y automatización del seguimiento de clientes, a través de la detección automática de alertas que controlan el empeoramiento en la calidad del riesgo, el control de las compensaciones comerciales de clientes, y un control de la documentación necesaria. En definitiva, estableciendo una automatización de los procesos de seguimiento del riesgo, mediante informes de seguimiento y las calendarizaciones correspondientes.
Control de procesos, utilizando un sistema de workflow que permite organizar la gestión mediante la definición explícita de los caminos a seguir por las solicitudes, controlando las facultades de los empleados y organizando la agenda de trabajo, de tal forma que las intervenciones sean coordinadas y eficaces.
Seguimiento de uso y validación de los modelos implantados, mediante el diseño del datamart de seguimiento de modelos de riesgo de crédito y la instalación de un conjunto de informes predefinidos elaborados para facilitar el objetivo.
Facilitar el mantenimiento de los modelos instalados, mediante una herramienta que permitr modificar los modelos existentes, incorporar nuevos modelos y probarlos con las utilidades diseñadas para ello.
La estructura actual de SCACS mantiene un total de 415 sucursales, un centro de análisis llamado CAPyC y un centro de servicios centrales.
El total de usuarios de SCACS asciende algo más de 2.300 activos en línea. 100 de ellos se corresponden a las áreas de CAPyC y servicios centrales. El resto, 2.200 aproximadamente son de sucursales.
Al cierre del día 2 de septiembre de 2010, se habían capturado a través de SCACS 1.350 solicitudes por un importe total de 18.601.715,60 pesos y se habían entregado 169 solicitudes, correspondientes a 1.194.684,13 pesos.
El proyecto cumplió con todas las expectativas de la entidad y actualmente se trabaja con ella para maximizar la explotación de sus herramientas, que han cambiado en un corto tiempo la forma de hacer el negocio, implementando las mejores prácticas internacionales con soluciones de vanguardia tecnológica.