 Miguel M. Mendieta / MADRID (12-09-2005)

Cuando una caja de ahorros organiza una evento cultural o
financia la construcción de un centro de día para ancianos, se
ponen en marcha una serie de engranajes económicos. Además del
personal y los medios que cada entidad destina a la obra
social, las cajas realizan inversiones de las que se
benefician muchas empresas, trabajadores y profesionales. La
realización de un museo de la ciencia por parte de una caja
conlleva, además del personal que la entidad destina a este
proyecto, un negocio para la constructora que levanta el
edificio, para los arquitectos que lo diseñan, para las
empresas a las que se compra el material informático...
La CECA, junto a 37 cajas de ahorros (que representan el
97% de gasto en obra social del sector), han puesto en marcha
un proyecto en colaboración con las consultoras
PricewaterhouseCooper y AIS, para valorar el impacto económico
de las inversiones realizadas en obra social. Según los
primeros cálculos, en 2004 las cajas gastaron en diversos
sectores económicos 1.060 millones de euros, y generaron
28.000 empleos.
El informe destaca que estos puestos de trabajo, de los
cuales 3.000 se crearon en las propias entidades y otros
25.000 en otras empresas públicas y privadas, presentan 'un
nivel de cualificación profesional y retribución superior a la
media'.
Otro de los efectos sobre el tejido económico de la obra
social que recoge el proyecto de la CECA, es la creación de
riqueza. El estudio cifra en 1.841 millones de euros el
impacto en la economía del gasto social de las cajas. Es
decir, que cada euro invertido en obra social se tradujo en
1,8 euros de facturación por su efecto inducido en otros
sectores productivos.
'La obra social es un sector en sí mismo', explican fuentes
de la CECA. 'Queríamos valorar la riqueza que generan estas
inversiones a lo largo del tiempo'. Para tener en cuenta la
evolución del impacto económico, el proyecto prevé la creación
de índices de referencia para observar cómo se comportan estas
inversiones en los próximos años. Instrumento de
cohesión social
El proyecto de valoración del impacto económico de la obra
social, que se presentará durante este mes, fue adelantado en
la memoria de responsabilidad social corporativa de la CECA.
En él, además de incidirse en que la obra social 'es un sector
eficiente de la economía española', se subraya su valía como
instrumento de cohesión social y de redistribución territorial
de la riqueza.
La obra social reequilibra las diferencias de riqueza entre
el ámbito rural y el urbano, 'con lo que fortalece la cohesión
geográfica', según el informe. En las provincias de menos de
300.000 habitantes, que concentran tan sólo un 5% de la
población, las cajas destinan una media de 33,61 euros por
persona. Mientras tanto, en las provincias de más de un millón
de habitantes (donde reside el 56% de la población española),
el gasto medio por habitante es tan sólo de 22,54 euros.
Este proyecto, que también incluye una comparativa del
gasto social de las cajas respecto al efectuado por las
administraciones públicas, seguirá ofreciendo en los próximos
años, según fuentes de la CECA, 'una información relevante
sobre el papel que juega la obra social economía sobre la
economía española'.
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