| El
presidente de AIS cree que Europa acelerará su puesta
en marcha
Miguel
Ángel Valero
Madrid. La decisión de la Reserva Federal norteamericana
de exigir sólo la aplicación del método
avanzado de gestión de riesgos (IRB), pieza angular
del Nuevo Acuerdo de Capital, a los bancos estadounidenses
que tengan gran actividad internacional implica que Basilea
II (una veintena sobre 3.500 entidades) "ha dejado de
ser un estándar mundial para quedar reducido a una
referencia", señala el presidente y director general
de AIS Group, Ramón Trías.
En
este sentido, considera que Basilea II no podrá convertirse
en lo que sí hizo el Acuerdo de Capital, más conocido
como Basilea I, una norma de aplicación para toda la
banca mundial. Trías recuerda que "el espíritu
inicial de Basilea II era que sus normas fueran homogéneas
en todo el mundo".
Este
experto, que comercializa sistemas informáticos de control
de riesgos para entidades financieras, subraya que la posición
de la Reserva Federal contrasta con el hecho de que el principal
artífice de Basilea II haya sido el presidente de la
Reserva Federal de Nueva York, William McDonough, que presidió
el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea,
el organismo encargadao de elaborar el Nuevo Acuerdo de Capital.
McDonough fue sustituido por el gobernador del Banco de España,
Jaime Caruana, en la presidencia de este Comité de Supervisión
Bancaria de Basilea.
"Ferguson
inició un proceso de desvalorización de Basilea
II", asegura, en referencia al vicepresidente de la Reserva
Federal. Roger Ferguson, número dos de Greenspan, declaró
en una intervención ante la Comisión de Asuntos
Bancarios del Congreso que la postura de EEUU ante el Nuevo
Acuerdo de Capital iba a ser "restrictiva".
El
10 de junio, ante otra comisión del Senado, Ferguson
reduce de 12 a 10 el número de entidades norteamericanas
que iban a aplicar el modelo avanzado que fija Basilea II, aunque
señaló que otros 10 bancos iban a incorporarlo.
Adelantamiento
El presidente de AIS subraya el problema que se plantea al dejar
de ser Basilea II un estándar mundial, por el rechazo
norteamericano, cuando algunos bancos centrales, como el de
España, ya han introducido algunos de sus principios
en su normativa.
"España,
con el Foncei; Chile, México y Colombia son algunos de
los países cuyos bancos centrales ya han aprobado normas
basadas en el espíritu o en el método de los documentos
consultivos que ha elaborado el Comité de Supervisión
Bancaria de Basilea", señala Trías.
El
presidente de AIS considera que la negativa estadounidense,
"que fue interpretado como un duro golpe a Basilea II",
puede espolear a Europa, en el sentido de que acelere sus trabajos
de adaptación y adelante la entrada en vigor del Nuevo
Acuerdo de Capital, prevista para 2007 tras haber sido retrasada
un año. "Los bancos europeos no quieren más
demoras en esta cuestión", apunta.
Trías
asegura que tradicionalmente los sistemas financieros latinoamericanos
se han situado en la órbita norteamericana. Pero cree
que "los bancos centrales latinoamericanos van a mantener
la normatia orientada a Basilea II, aunque Estados Unidos no
la aplique". Y destaca la creciente presencia de entidades
europeas en estos sistemas.
|