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Santiago
18 Junio --El
presidente de la consultora multinacional AIS, Ramón Trias,
destacó los lienamientos que ha seguido el supervisor chileno
en cuanto a fijar normativas, como el modelo de clasificación
de cartera y constitución de provisiones, en relación
a lo que establece el nuevo acuerdo de Basilea II, que será
publicado en octubre próximo para entrar en vigencia a nivel
mundial en enero del 2007.
Sostuvo que
lo anterior también permite que Chile esté en un mejor
pie a nivel internacional debido a la "sofisticación
del sector financiero, que se está internacionalizando, por
lo que es una buena decisión ofrecer un método uniforme
en el país de controlar los temas de riesgo, lo que va a
ser reconocido indudablemente".
El experto español
indicó que los sistemas de regulación sirven para
garantizar la solvencia de la entidad, situación que interesa
al supervisor y también "fija el capital que van a consumir
las inversiones del banco, el cual es un determinante muy importante
del spread que va a pedir por un préstamo o lo que le van
a cobrar".
En el caso de
la normativa que amplía de 5 a 10 las categorías de
análisis individual para medir el riesgo de los deudores
de un banco y que deberá regir desde el 1 de enero del 2004,
se destaca la mayor autorregulación que entrega el organismo
supervisor a las propias instituciones. "Este es un punto importantísimo.
Alrededor de 1996 hay un cambio sustancial de posición del
acuerdo de Basilea que modifica el concepto en cuanto a que la superintendencia
es algo similar a una auditoría o inspección muy especializada
y la convierte en una proposición de herramientas de autocontrol
para supervisar las políticas y procedimientos. Se trata
no tanto de vigilar por parte del superintendente, sino de ver que
los procedimientos son eficaces", comentó.
Manifestó
que lo anterior, permite determinar "cómo pararemos
sustos y papeles de personas desaprensivas que se colocan dentro
de los sistemas y cometen actos delictivos. Ello se hará
con controles más rigurosos que empiezan en la propia entidad",
sostuvo en referencia al caso de Banesto, en España y al
del holding Inverlink, en Chile.
"El papel
de la superintendencia en la banca moderna ha cambiado ya que no
estamos hablando de un sistema cerrado, local y de pocos instrumentos,
sino que de mercados continuos y con movimientos de capital, y si
no organizamos sistemas de autocontrol, que permitan garantizar
que las cosas se hacen como están reglamentadas y que esto
sucede desde la propia entidad, el papel del superintendente se
vuelve casi imposible, es decir, en un papel de aguantar golpes",
argumentó.
Explicó
que en el caso del nuevo modelo de clasificación de cartera,
no se trata de aumentar o disminuir las provisiones actuales que
está realizando la banca sino que "la intención
es que sea mejor repartido, no más ni menos...La idea de
Basilea II es conseguir que se reparta mejor, que esté más
cercano al riesgo".
Consultado si
la nueva norma impactará en los resultados de la industria
de manera directa y, por tanto, positiva o negativamente en cada
caso, el consultor manifestó que "ello se verá
en los precios. Si se solicita un préstamo y no se garantiza
el banco deberá contar con más capital propio para
asumir el mayor riesgo, pero al mismo tiempo, al cliente se le solicitará
más intereses por el crédito".
"Si para
los mismos clientes tengo una cartera arriesgada y me obligan a
tener más reservas para esos clientes, claro que afectará
negativamente en los resultados. Pero, en general y a la larga,
lo que hará es ajustar mejor la relación entre rentabilidad
y riesgo y será transparente a los bancos y éstos
pueden encontrar, a lo mejor, un mejor negocio invirtiendo en algo
menos seguro, tendiendo que poner más reservas y asumiendo
algo más de riesgo, pero cobrando más intereses",
precisó.
Puntualizó
que, en todo caso, tanto en Estados Unidos como en Europa hay diferencias
en cuanto a si adoptarán los lineamientos que tendrá
el acuerdo de Basilea II.
Trias comentó
que en el caso de EEUU, la Reserva Federal decidió que "10
bancos con actividad internacional van a seguir el modelo avanzado
de Basilea y no se utilizarán en ese país otros métodos.
Probablemente se ampliará a otros 10 bancos, pero no más
considerando que en ese país son unas 6.000 entidades".
Agregó que debido a que "no se cumplirá intensivamente
con Basilea II, el resto de los bancos seguirán con los estándares
actuales".
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